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domingo, septiembre 24, 2006

ARGENTINA BARRIO A AUSTRALIA Y ESTA EN LA FINAL DE LA DAVIS


Ya lo saben. ya lo festejaron... un contundente 3-0 y Argentina en la final de la Copa Davis después de 25 años...
Que mejor entonces que conocer la opinión de uno de los más grandes tenistas de nuestro país y alguien que hace 25 años protagonizaba la final de la copa más querida por el tenis argentino.

Clerc, entre el recuerdo de 1981 y la emoción de hoy

Batata, protagonista de la final de hace 25 años ante EE.UU., estuvo eufórico. "Si no es este año, será el otro, pero estos chicos ganarán la Copa Davis", dijo


José Luis Clerc vivió el triunfo argentino casi como si hubiera jugado, a tal punto que en los festejos finales del equipo era uno más en el rosario de abrazos. Antes, con una camiseta argentina apenas disimulada por una campera negra, había gritado hasta quedar con la voz deteriorada. Lo hacía desde un palco, cerca de Diego Maradona, con el que en un momento se encontró en un abrazo.

Quizá todo esto le haya refrescado imágenes de aquella final de 1981 ante Estados Unidos, en Cincinnati, que jugó con Guillermo Vilas y en la que Batata fue el león del equipo argentino. "Hicimos todo lo posible para ganar la Copa... Jugamos como visitantes contra Mc Enroe, que era el número 1, contra el mejor dobles del mundo y un Roscoe Tanner que estaba entre los cinco mejores. Estuvimos muy cerquita; lamentablemente se nos fue, pero así es el tenis. Ahora lo único que quiero es que estos chicos ganen la Davis, algo que nosotros no pudimos. Es lindo que recuerden a Batata, pero me gusta que el tenis argentino avance", señaló quien secundó a Vilas en aquella primera época dorada de nuestro tenis.

La mirada de Clerc es interesante para el análisis de los dos partidos –o de la fracción de uno y el de dobles– de ayer. "Yo sabía que si Chucho jugaba tácticamente bien iba a ganar. La elección de Luli fue excelente. Calleri y Chelita son muy buenos, pero Acasuso tiene más variantes. Hubo dos cosas que sacaron a Hewitt del partido: el revés paralelo de Acasuso y el apoyo de la gente, que en el cuarto set reaccionó y alentó con todo. Yo quedé afónico. En los momentos en que la mente y el cuerpo no dan más, se necesita al público. Trece mil quinientos argentinos alentándote... Eso mueve montañas. Y lo del dobles fue excelente. Los chicos están jugando un tenis increíble, y además nos ayudó el tiempo. Que no haya habido sol, la lluvia de ayer [por anteayer], las pelotas pesadas... Eso también juega en nuestro favor".

Pese a que sólo hoy se sabrá cuál será el último rival de la Argentina, Batata tiene pocas dudas cuando se le piden sus perspectivas sobre la final. "Todo es difícil, pero esto también era difícil. Con Rusia será más complicado. Serán locales y en cancha rápida. Safin va volviendo a su nivel, Davydenko está jugando un tenis increíble y Youzhny es impresionante en este momento. Pero en la Copa Davis pueden pasar muchas cosas."

–Pero si no es este año, después será más difícil. El potencial argentino no es igual al de hace un par de años...

–No estoy de acuerdo. Creo que tenemos muchos años por delante. Si no es este año, será el otro o el que siga, pero estos chicos ganarán la Copa Davis.

–¿Qué te pareció el estadio?

–Estoy muy orgulloso. Tener un estadio como éste, sabiendo que siempre caíamos en el mismo lugar, en la Catedral, que ya hace muchos años que estaba quedada en el tiempo... Que tengamos un escenario para 14.000 personas, con un estacionamiento increíble, con jugadores y público cómodos, es sensacional. No tiene nada que envidiarle a ninguno: ni a uno de Grand Slam, ni a uno de Masters Series, ni a nada. Felicito al señor Telerman y a los que lo hicieron posible.

–¿La gente trató bien a Hewitt?

–Ya está, ya está, ya fue. Es algo normal. Dentro de todo, se lo trató muy bien.

–¿En el futuro habrá una colaboración más estrecha de tu parte con el equipo de Copa Davis?

–Eso te lo contesto el lunes. Dejemos al equipo que trabaje tranquilo.

Vilas y otro paso discreto por el Parque Roca
Al igual que anteayer, Guillermo Vilas estuvo ayer en el Parque Roca, pero en ningún momento ingresó en el estadio. El mejor tenista argentino de todos los tiempos pasó por un stand de ropa deportiva, estuvo en algunas de las carpas para invitados especiales, firmó autógrafos y saludó a los jugadores argentinos en el vestuario. Pero prefirió no ver los partidos dentro del escenario.

Por Andrés Prestileo
De la Redacción de LA NACION